zambadeusted
un mate antes de salir a tocar , sí , dale . ya cenaste ? ..mm qué suerte … yo sigo de frutas y ensalada , algo es algo . pero un par de mates , sólo uno y dos . bueno, tres . si . qué te canto ? por ahora nada , pero en un rato ………………..muuuucho . especialmente una zamba , la de usted . la que sonaba en los sesenta por radio … ahí empieza la película …la cámara da una vuelta por un cuadro de campo recién cosechado de trigo ..se ve el rastrojo amarillo , por el fondo la
silueta de sierra de la ventana … acerca al perímetro que separa el campo de la casa …grandes eucaliptus , una puerta vaivén metálica …un camino de ladrillos que bordea las ventanas de la casa , la puerta está abierta , a lo lejos se escucha la radio …………………..” yo no sé , si podrá ..esta zamba llegar a usted …. bajo los luceros va por la noche buscando el pueblito donde la dejé …” entra la cámara en la casa , maúlla un gato , Elisa está cocinando ……………………..
ehhh ??? sí , suena el teléfono , facundo me llama , dale , sí , bueno , ensayamos un poco antes de ir ? noo , facu , dale que tenemos los temas super bien …. que sí que no , la cosa es que me tengo que dar una ducha , hacer los ejercicios , vaciar la página que si no se llena, e ir clásica para cantar y cantar la zamba de usted ….la peli te la sigo otro día .
ah, mirá lo que me llegó hoy …..
parece que grinzburg se dio cuenta de un par de cositas… mejor tarde que nunca mi amor …!
Protocolo de Kioto
Nunca sabré si el haber pasado ya tres semanas con el consultorio psicoanalítico cerrado por vacaciones me lleva a restarle dramatismo a algunos temas y poner el énfasis en otros. Pero lo cierto es que en estos días me afectó menos el escándalo de la valija con 60 kilogramos de cocaína de lo que hubiera esperado. Tampoco ocupó el lugar de mis desvelos la noticia del cierre de la causa del comisario Sobrado por enriquecimiento ilícito, después de 20 meses en los que no pasó un solo día en prisión y sin que se entienda por qué, frente a un error administrativo, no se opta por subsanar el error en lugar de permitir un nuevo caso de impunidad.
Podría seguir enumerando distintas informaciones de los últimos días que en otra ocasión hubieran bastado para llenar la copa de mi indignación. Sin embargo, todo me pareció chiquito en relación a un tema que sí me quita el sueño: el gobierno de los EE.UU., el país que genera la mayor cantidad de gases contaminantes – esos que están provocando el recalentamiento del planeta – se negó a adherir al protocolo de Kyoto que ya firmaron 161 países concientes del peligro.Tal vez mi indiferencia o, al menos, desatención, frente a los otros temas se deba a que sigo pensando que cuando se incendia la casa no es el mejor momento para enderezar los cuadros. En este caso, para colmo, más que incendiarse, la casa puede ser tapada por el agua. No sólo la mía; también la de todos mis vecinos del planeta Tierra, incluyendola de los norteamericanos a los que pretende defender Bush cuando sostiene que no firmará nada que pueda afectar a la industria de los EE.UU.
Más allá de analizar a George W Bush -algo así como un De la Rúa todopoderoso, me pregunto qué podríamos hacer nosotros, débiles, indefensos, anónimos, sin el más diminuto segmento de poder, para luchar contra la ignorancia de un suicida que imagina ser un enviado de Dios a quien los hados jamás van a abandonar. Recordé de pronto a esa mujer nigeriana, acusada de adulterio, a la que una cadena generada en Internet salvó de ser lapidada y me pregunté qué pasaría si por el mismo medio se iniciara una campaña mundial boicoteando los productos generados por la industria estadounidense, hasta que ese país adhiriera al protocolo de Kyoto.
¿Cuánto tardarían, esos industriales que dice proteger, en pedirle a Bush que revea su medida si no tuvieran a nadie para venderle sus gaseosas, si sus hamburguesas se pudrieran en sus locales vacíos, si sus aviones aterrizaran, sin pasajeros, consumiendo petróleo sin sentido, si sus autos cero kilómetro quedaran abarrotados en los depósitos, si Mickey no recibiera la visita de ningún chico del mundo, si los cines que proyectaran films de Hollywood permanecieran vacíos y si las cadenas de noticias que hoy apoyan al presidente no contaran con ningún suscriptor? Porque tal vez no hayan caído en la cuenta, pero si las dos terceras partes del mundo desaparecen tapadas por el torrente del mar, muchas de sus industrias, de sus fábricas y de los bancos en los que guardan sus ganancias desaparecerán también. Por eso, sin que se trate de nada personal -porque adoro sus gaseosas, sus hamburguesas, sus autos, sus aviones, sus casinos de Las Vegas, sus teatros de Broadway, sus remeras con logotipo y sus comedias de media hora, pero me gusta mucho más el mundo con pastos verdes, glaciares sólidos, seguir llegando a casa sin tener que utilizar un submarino y tomar sol sin sentirme candidato al cáncer de piel- no me parece mal iniciar esta cadena de boicot a sus productos por Internet. Sugiero además traducir el mensaje de la cadena al inglés. Para permitirles a los ciudadanos de los EE.UU., sere humanos como nosotros, con tanto que perder como cualquiera, y con la misma sensibilidad que uno, que también participen del boicot.
Si Internet ayuda y Bill Gates no hace nada para impedirlo, será por poco tiempo.
Jorge Guinzburg
* este texto pertenece a la serie Unos Mates? escrita por Cece entre 2001 y 2007




